Plagiocefalia
La plagiocefalia es una afección en la que la cabeza del bebé se deforma debido a la presión externa constante que se le aplica.
A menudo se produce en recién nacidos y bebés durante sus primeros meses. Puede alarmar a los padres ver que la cabeza de su bebé adquiere una forma asimétrica y causarles preocupación. Sin embargo, en muchos casos, a medida que el bebé crece y es capaz de moverse y reposicionarse, la afección empezará a resolverse por sí sola. Esta afección es relativamente común en los bebés, y las investigaciones sugieren que casi el 20% de los bebés son diagnosticados con ella en algún momento de su vida.
La plagiocefalia se caracteriza por una forma asimétrica de la cabeza del bebé. Puede manifestarse como una zona plana o deformada en un lado de la cabeza, o un desplazamiento de la posición de las orejas. Es frecuente que los bebés tengan un ligero grado de asimetría en la forma de la cabeza al nacer, pero esto debería igualarse a medida que crecen y se desarrollan. Si la asimetría persiste después de los 6 meses de edad, se debe buscar atención médica.
Causas de la plagiocefalia
La causa más común de la plagiocefalia es de origen posicional, lo que significa que ocurre como resultado de que el bebé pasa demasiado tiempo en una posición. Esto puede ocurrir cuando el bebé está tumbado boca arriba durante demasiado tiempo, o cuando la cabeza del bebé está constantemente girada hacia un lado. Por ejemplo, si un progenitor alimenta siempre al bebé desde un lado, puede provocar una asimetría en la forma de la cabeza. La plagiocefalia también puede producirse por partos dificultosos y el uso de fórceps.
Evaluación y Tratamiento.
La plagiocefalia se diagnostica generalmente mediante una evaluación física del cráneo del bebé. En algunos casos, se pueden realizar imágenes, como una tomografía para descartar otras condiciones o para evaluar la gravedad de la deformidad.
Tratamientos para plagiocefalia
Reposicionamiento
En muchos casos, la plagiocefalia leve puede corregirse mediante cambios en la posición del bebé durante el sueño y la vigilia. Esto implica variar la posición en la que el bebé descansa para que no se ejerza presión constante en el área afectada. Si la afección no mejora notablemente para cuando el bebé tiene entre 3 y 6 meses, el progenitor puede consultar a su pediatra para hablar de las posibles opciones de tratamiento. En algunos casos, el pediatra puede recomendar el uso de almohadas especializadas y dispositivos de conformación de la cabeza.
Fisioterapia
La fisioterapia puede ser útil, especialmente si hay tortículis (rigidez del cuello) que limita el movimiento de la cabeza del bebé.
Cascos ortopédicos
En casos más graves o persistentes, se pueden usar cascos ortopédicos. Los cascos son uno de los tratamientos más comunes para la plagiocefalia, y varios estudios y ensayos clínicos han sugerido que los cascos pueden ser una opción útil para algunos niños. Un casco para la plagiocefalia es un casco a medida diseñado para aplicar una presión suave y constante sobre la zona aplanada de la cabeza de un bebé. La presión ayuda a estimular el crecimiento de los huesos de esa zona, lo que puede ayudar a remodelar la cabeza y fijar el punto plano.
Para empezar, un especialista ortopédico tomará medidas de la cabeza del bebé y desarrollará un casco a medida para que se adapte perfectamente. Después, cada dos semanas, hay que medir la cabeza del niño para asegurarse de que el casco sigue ajustado correctamente y de que está ejerciendo la presión adecuada. En general, el bebé tendrá que llevar el casco hasta 23 horas al día durante un periodo de unos 6 meses.
